Mostrando entradas con la etiqueta curtis garland. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta curtis garland. Mostrar todas las entradas

domingo, 10 de marzo de 2024

¡YA A LA VENTA! Doctores de lo oculto, de Curtis Garland. 30 euros


 

DOCTORES DE LO OCULTO
por Curtis Garland (Juan Gallardo Muñoz)
Ilustración de Cubierta de Sergio Bleda
Introducción, selección y edición de Alberto López Aroca

Cubierta a color, con solapas
Interior: B/N
Academia de Mitología Creativa "Jules Verne", 2024
Número de páginas: 700
Precio: 30 euros
(gastos de envío incluidos para España)

 

Este volumen incluye
las siguientes novelas de Curtis Garland:

Los exorcistas
Investigador: Sir Paul Galwin, década de 1970

"Otra carcajada diabólica rasgó la noche, convulsionando al infeliz, que desorbitaba sus ojos, clavados en aquella especie de inhumano monstruo que intuía tras los pliegues de la amplia capa. El rostro espeluznante flotó ante él, en la niebla, como un inenarrable horror, surgido de las simas mismas de Satán."

Publicada originalmente en mayo de 1975 como número 80 de la mítica colección de bolsilibros Selección Terror (ST en adelante) de Bruguera, Los exorcistas presenta a un Occult Doctor con todas las de la ley: sir Paul Galwin, aristócrata británico nacido en 1944, y experto en fenómenos sobrenaturales.

En el pueblecito de Hardfield se suceden una serie de asesinatos que se atribuyen a una bestia, o puede que a una persona poseída por el Demonio. Al parecer, Hardfield tiene una larga tradición, que se remonta a 1810, de quema de brujas, exorcismos y demás lindezas medievales, y entre sus habitantes se encuentran algunos fanáticos religiosos que podrían ser tan letales y maliciosos como el mismísimo Satanás.... Ante esta dantesca situación, impropia del último cuarto del siglo XX, sir Paul Galwin decide intervenir en el caso como máxima autoridad racional en Ocultismo... Pero, ojo: estamos ante un individuo cuya máxima es: "No descartemos por imposible lo que tan sólo es improbable..."

De esta novela, el experto bolsilibrero (y amigo y compañero de fatigas) Jorge Morón asegura que "es más pastiche de Sherlock Holmes que El fantasma de Baker Street de Garland", una afirmación con la que estamos bastante de acuerdo, tanto por la fórmula de la novela, que es un whodunnit a la inglesa, como por nuestro flemático investigador y sus amaneramientos, métodos y deducciones, definitivamente sherlockianos. Si Holmes hubiera sido un doctor de lo oculto (y algún caso realmente insólito sí que hubo de investigar, como el de "El hombre que reptaba"), se habría parecido mucho a sir Paul Galwin.


El monje sangriento
Investigador: Profesor Christopher Saint Cyr, siglo XIX


"Recorro el mundo buscando sucesos así, indagando casos sobrenaturales… Soy un experto en eso, Malone. Profesor en Ciencias Ocultas, iniciado en métodos de hechicerías, espiritismo, ritos vudús, magia negra… Yo sé que puede haber algo, más allá de lo que conocemos y consideramos como normal. Lo paranormal, sin embargo, no estriba, creo yo, en que un viejo cadáver resucite para vengarse… Y menos, que un cuerpo de siete siglos de antigüedad en su tumba, rezume purulencia y esté descomponiéndose… No, Malone. Algo anda mal aquí. Algo no es como debiera ser…"
 

Hasta donde sabemos, el profesor Christopher Saint Cyr es el primer Occult Doctor debido a la pluma de Juan Gallardo Muñoz. Su primera (y única, por desgracia) aventura es El monje sangriento, publicada en ST nº60 (1974), donde este buscador de misterios belga, aunque de origen francés, habrá de resolver en Centroeuropa el caso un reviniente asesino. Saint Cyr es, posiblemente, el más canónico, tardogótico o victoriano de los doctores de lo oculto de Garland, y esta novela, perteneciente a su primera etapa en Selección Terror, una de esas obras imprescindibles de la literatura de terror en castellano.


Araña humana
Investigador: Clifford Fry, detective privado, finales del siglo XIX
 

"Y aquel «algo» le causó escalofrío de pavor, la sensación alucinante y aterradora de que se hallaba ante algo que no era de este mundo. Una oronda forma, negra, de erizado vello lustroso, flotaba en la bruma, desapareciendo hacia las sombras densas del jardín, como si flotase en el aire. Pero los ojos dilatados de Fry se clavaron en algo que colgaba del balcón y que, sin duda, era la forma de evasión del ser de pesadilla que tenia ante si: un hilo sedoso, húmedo y brillante, de un gris sucio, colgaba, flotante, desde la balaustrada del balcón. Sin vacilar, disparó contra ella."


Tenemos aquí una obra realmente extraordinaria entre la producción de Curtis Garland: una novelita de terror gótico-hammeriano, con un argumento y estructura tomados de El signo de los cuatro (1887) de Conan Doyle, pero no protagonizada por Sherlock Holmes, sino por un realista detective de una agencia londinense, Clifford Fry, que se empeña en recordarnos una y otra vez que Holmes es sólo ficción, que sus métodos son mera inventiva, y que el trabajo detectivesco es mucho más sucio y pesado que lo que narra el doctor Watson en sus cuentecitos... Es decir: un hard-boiled sobrenatural victoriano, y al tiempo, holmesiano. ¿Alguien da más?

Araña humana se publicó por primera vez en ST nº416 (febrero de 1981), y es uno de los cúlmenes de la narrativa bolsilibresca y del trabajo de Curtis Garland. (Y es cierto, pues en este volumen, difícilmente habrá un lector que pueda afirmar que tal o cual texto es "de relleno"...)


Pacto... ¡después de morir!
Investigador: Víctor Talbot, finales del siglo XIX
 


"—Nadie puede impedir que un asesino le ataque por sorpresa, aprovechándose de cualquier circunstancia favorable a sus siniestros propósitos —comentó el doctor Essex, volviéndose lentamente, y echando a andar hacia ellos desde la galería —. Oí decir que ese muchacho, Talbot, era primo lejano de una persona que le enseñó a cultivar su ingenio en la solución de problemas deductivos y cosas así... Su primo es hombre muy experto en tales cosas...
 —¿De veras? —indagó Colin Lee, distraído—. ¿Quién es ese primo suyo?
 —Un médico escocés... Mitad psicólogo, mitad espiritista... Un tal Arthur Conan Doyle".

  

Si hay un texto radicalmente "distinto de lo habitual" dentro de la narrativa terrorífica de Curtis Garland, posiblemente sea la novela Pacto... ¡después de morir!, publicada en ST nº195 (noviembre de 1976). Si bien es cierto que en la producción curtisiana hay otras obras, sobre todo de carácter policial, que tratan el tema de "la víctima que investiga su propio asesinato", debemos que señalar que ésta es radicalmente distinta, pues aquí tenemos a un auténtico cadáver, un verdadero espíritu, que se convierte en detective amateur para esclarecer los hechos de su muerte... lo cual, en nuestra opinión, califica a esta historia para incluirla en nuestra serie de Occult Doctors (cuyo concepto y definición, como se ve, hemos estirado tanto como hemos creído conveniente), aunque sólo sea por lo bizarro de su planteamiento.

Si a todo esto añadimos lo que se puede leer en las líneas superiores -esto es, que Víctor Talbot es primo del creador de Sherlock Holmes-, y que estamos ante una historia que combina perfectamente el relato de fantasmas y aparecidos con el de investigación criminal, podemos decir con tranquilidad que estamos ante uno de los más ejemplares trabajos de Curtis Garland.


Dinastía diabólica
Investigador: Floyd Lowry, escritor e investigador privado, década de 1980
 

"[...] puso ante Lowry, en su mesa de trabajo, un ejemplar de su libro sobre ocultismo y satanismo. «La morada de las Tinieblas». Uno de los cinco ejemplares, sin duda alguna, que su amigo el librero había vendido en esos meses.
Floyd pestañeó, perplejo. Era lo último que hubiera esperado ver. Alzó la mirada hacia su visitante, enarcó las cejas y manifestó con toda sinceridad:
—Temo no entender.
—Este libro lo ha escrito usted, ¿no?
—Así es. Pero es una obra sobre ocultismo, no sobre la ciencia del detective privado, señor conde.
—Por eso he venido a verle. Necesito un detective... capaz de enfrentarse a Satán, señor Lowry".

Floyd Lowry es el más moderno (en todos los sentidos) de los Occult Doctors creados por Curtis Garland. Mitad escritor de libros de ocultismo, mitad investigador privado, es un sobreviviente urbanita londinense que, sin poseer la mala sombra o el cinismo del famoso John Constantine de Alan Moore (creado en 1985), se aproxima más a este personaje o al neoyorquino Harry D'Amour de Clive Barker (también de 1985) que al Carnacki de William Hope Hodgson.

En Dinastía Diabólica (ST nº487, junio de 1982), las simpatías del lector están, desde el principio, del lado de este "joven anárquico y estrafalario, de larga cabellera, suéter negro de cuello alto con una gran cruz metálica colgando de una cadena gruesa, plateada, y pantalones tejanos tan viejos como usados", que se mueve por Londres como pez en el agua, se detiene en el escaparate de cada sex-shop para mirar las publicaciones pornográficas, y no se corta en piropear a las chicas con minifalda. Lo que no sabe Floyd es que en breve se verá con los pies en el continente europeo, rodeado de los miembros de una extraña familia sobre la que pesa una maldición desde hace siglos, y enfrentado a un auténtico misterio paranormal que parece obra del Diablo...

No pararemos en mientes a la hora de decir que esta es una de las novelas más conseguidas de Curtis Garland, y es una auténtica pena que no existan más aventuras de Floyd Lowry, la otra cara de la moneda de su más directo predecesor y compatriota contemporáneo, sir Paul Galwin.


¡Satanismo!
Investigadores: Howard Kyle, escritor y viajero, y Oswald Stenko, parapsicólogo y exorcista (década de 1970)
 

"Porque el dulce rostro de la muchachita a quien recogiera en mi coche durante aquel viaje a las montañas, hecho sólo unas horas antes y, al parecer, realizado hacía ya siglos, era ahora la máscara misma del horror y de la inmundicia. Emitía gruñidos confusos, miraba la Cruz con terror, y su faz toda era como una pura lacra, una masa informe de purulencias y de costras inmundas. Como una leprosa, su carne se desprendía de sus brazos, repentinamente flácidos y huesudos. La boca era una mueca, un rictus goteando baba y emitiendo quejido.".

La novela The Exorcist (1971) de William Peter Blatty, y sobre todo la mítica adaptación cinematográfica realizada por William Friedkin en 1973, dio lugar a toda una oleada de imitaciones, versiones, plagios y pastiches de la más diversa calaña. ¡Satanismo!, publicada en ST nº151 (enero de 1976), es la principal contribución de Curtis Garland a este sub-subgénero (por llamarlo de algún modo). Y resulta especialmente valiosa tanto por su acercamiento inicial explícito a El exorcista, con referencias a Babilonia y Marduck (que sustituye al demonio Pazuzu, símbolo del Mal en la obra de Blatty), como por su voluntario alejamiento del "guión original": sí, tenemos un exorcista y una poseída... pero también hay un grupo de sectarios adoradores de Satanás (hippies melenudos con una furgoneta pintarreaja de símbolos demoníacos, continuadores de la obra de la Familia Manson), y un curioso protagonista, el escritor y viajero Howard Kyle, cuyo destino está sellado desde la primera página, aunque ni él ni el lector puedan sospecharlo en lo más mínimo...

Se trata de una obra divertidísima que se lee con una permanente sonrisa en los labios y la sensación de estar escuchando el zumbido de un vídeo Betamax; alejada de la faceta del terror victoriano de Garland, y que forma un curiosísimo díptico junto con la muy sherlockiana Los exorcistas... pues al igual que ¡Satanismo!,  también transcurre en la década de 1970; pero Los exorcistas posee la inconfundible seña curtisiana de sus "Hammer Horrors".


El fantasma de Baker Street
Investigadores: Shelby Hakes, el Gran Detective, finales del siglo XIX; y Shylo Harding, escritor, década de 1970
 

"Cuando abandoné con mi amigo el edificio del 221 de Baker Street, no podía imaginar en modo alguno que era la última vez que ello sucedía. Y que, en consecuencia, este de ahora, el que ahora empiezo, con dolor y amargura, tendría que ser... mi último manuscrito sobre la vida maravillosa que conocí al lado del más notable y sorprendente de todos los hombres...".

Junto a Rancho Drácula de Silver Kane, El fantasma de Baker Street de Curtis Garland goza del privilegio de ser uno de los bolsilibros españoles más conocidos, celebrados y codiciados. Con portada original del gran Miguel García, donde podemos ver una de las poquísimas imágenes de Sherlock Holmes en el mundo del bolsilibro, se publicó por primera vez en noviembre de 1976, en el nº1.370 de la colección Servicio Secreto, de Bruguera, que a pesar de su temática de thriller de espionaje y criminal, también albergó una buena cantidad de títulos de carácter fantástico.
Nuestra novela tuvo la fortuna de tener una segunda vida en 2011, cuando la efímera Editorial Darkland realizó una nueva edición (hoy agotadísima), con un maravilloso prólogo de nuestro viejo conocido y amigo curtisólogo, Andrés Peláez Paz.
Los aficinados a la figura de Sherlock Holmes tienen, en esta obra, una ineludible cita con "el personaje real en que se basó Conan Doyle", técnica literaria mitográfico-creativa que Curtis Garland utilizó en diversas ocasiones para escribir sobre creaciones ajenas, como el Conde Drácula. Pero es que, además, El fantasma de Baker Street es una grandísima historia de "manuscrito encontrado", totalmente enlazada con la producción de Garland relacionada con Jack el Destripador, donde el misterio que viene del pasado (¡el asesinato de "Sherlock Holmes"!) extiende sus dedos esqueléticos hasta el presente de los años 70, y envuelve en sus garras a un escritor de novelas baratas llamado Shylo Harding... nuestro involuntario Occult Doctor.
El resultado de este magnífico trabajo, ampliamente reconocido y valorado, ya es Historia de la Literatura Popular.

 

lunes, 16 de enero de 2023

¡NUEVO! VAMPIROS DE CURTIS GARLAND. 30 euros


Vampiros
por Curtis Garland (Juan Gallardo Muñoz)
Ilustración de Cubierta de Sergio Bleda
Prólogo de Andrés Peláez Paz
Selección y edición de Alberto López Aroca

Cubierta a color, con solapas
Interior: B/N
Academia de Mitología Creativa "Jules Verne", enero de 2023
Número de páginas: 700
Precio: 30 euros
(gastos de envío incluidos para España)
VAMPIROS de Curtis Garland es una compilación de novelas de Juan Gallardo Muñoz, escritas y publicadas originalmente bajo el pseudónimo de Curtis Garland en las colecciones SELECCIÓN TERROR y LA CONQUISTA DEL ESPACIO  de Bruguera, entre 1971 y 1983. Se trata de siete historias sobre las cuales sobrevuela la sombra de Bram Stoker y su novela Dracula (1897): no se trata tan sólo de relatos de vampiros, sino de un auténtico canto apasionado a la obra de Stoker, que Curtis cita, continúa, transforma, retuerce, o adapta a un improbable futuro lejano o a un pasado nuestro que nunca existió, a lo largo de estas emocionantes novelas de terror y fantasía.
Lógicamente, por aquí desfila el mismísimo Conde Drácula, pero también los "personajes reales en que Stoker se basó" para su creación, y hasta dos versiones que entroncan con la ciencia ficción y la fantasía espacial y futurista.

Este volumen incluye
las siguientes novelas de Curtis Garland:

Vampiro 2000


"No sabemos gran cosa de lo que sucedió arriba, en Mercurio —señaló mecánicamente al cielo neblinoso de la capital moscovita—. Tal vez siempre sea un enigma, pero algo hay de cierto en todo esto: dentro de la Unión Soviética, los agentes del coronel Volnov han recibido el castigo a su comportamiento para con nosotros, cuando raptaron a Clarke en Suiza. Ahora, un monstruo, un vampiro de nueva especie, anda suelto por su país. Y posiblemente esas seis muertes por succión total de su sangre no sean las únicas que registre la Unión Soviética.."


Publicada originalmente en mayo de 1971 como número 42 de la por entonces recién iniciada colección de bolsilibros La Conquista del Espacio (LCDE en adelante) de Bruguera, que se inició exactamente un año antes, Vampiro 2000 es, casi con total certeza -salvo que futuros escrutinios demuestren lo contrario-, la primera historia de vampiros que escribió Curtis Garland, y la sexta novela que publicó en LCDE. Y no deja de ser curioso que, un autor que por entonces ya era un veterano de la cifi gracias a sus muchas andanzas y aportaciones en Espacio: El Mundo Futuro (como Johnny Garland), y al que hoy se recuerda sobre todo por sus novelas de terror victoriano, recurriera al mito del vampiro en una colección consagrada a la ciencia ficción popular. Ya simplemente por la cita que entresacamos del texto, nos damos cuenta de que estamos ante uno de esos relatos que pertenecen al "Futuro Que No Fue", una suerte de ucronía (desde nuestra perspectiva del año 2022) en la que, en el año 2000, la URSS todavía existe, y el mundo se ha movido a una velocidad muy distinta: no hay teléfonos móviles, ni Internet, ni ninguna de esas tecnologías que ahora "nos facilitan la vida" (aunque esto es cuestión de opiniones). Si a eso le sumamos la evidentísima influencia de historias cinematográficas como el primerísimo Quatermass (1955) cinematrográfico de la productora británica Hammer Films, podremos hacernos una idea de qué terreno -fangoso, inseguro, desagradable- estamos pisando en esta novelita.

Es una forma extraña, excéntrica, de abrir un volumen dedicado al vampirismo en la obra de Juan Gallardo Muñoz... pero es Historia de la Literatura Popular, tal y como sucedió. Imprescindible, si nos lo preguntan. Y la portada original de Jorge Samper nos parece una obra maestra, no sólo por la ejecución, sino por sus múltiples significantes y significados.

¡La Unión Soviética y los Vampiros del Espacio! ¿Qué más puede usted pedir a estas alturas de la vida? ¡Demonios!

(Ver una breve reseña en este artículo del gran Alberto Sánchez acerca de los Vampiros del Espacio, sobre el que volveremos más en líneas posteriores...)

Mujeres vampiro



"Y solamente aquel que sepa dominar y controlar a los hombres-vampiro, o las mujeres-vampiro, que tanto importa el sexo de los muertos-sin-descanso, será capaz de llegar a convertirse en amo de la vida y de la muerte..."


Mujeres vampiro vio la luz en abril de 1973, en el número 6 de Selección Terror (en adelante, ST), y es la primera aproximación gótica de Garland a la figura del vampiro. Posiblemente inspirada por las películas de la productora británica Hammer Films (algo sobre lo que nuestro querido Curtis volvería una y otra vez, tal y como demostramos en nuestro volumen Hammer Horror, publicado en 2019 y todavía a la venta), esta fue la segunda colaboración del autor en la por entonces recién estrenada colección ST. Lectores ocasionales, coleccionistas y críticos especializados en bolsilibros consideran que Mujeres vampiro es una de las mejores novelas del autor, y es una de las pocas que ha tenido reedición en tiempos más recientes. La acción tiene lugar en 1899, en algún lugar de la campiña inglesa, sobre el cual pesa una maldición arrastrada desde mucho tiempo atrás: la de la familia Todten y "los seres enterrados en Dorian Manor...". Cementerios envueltos en la niebla, personajes misteriosos, sombras siniestras, ajos y cruces, y por supuesto, vampiresas, desfilan por esta magnífica historia firmada por el Maestro del Terror español. (Reseña en este enlace).


Los dientes del murciélago

"Su fecha de edición es 1897. Dos años hace de ello, repito. Y se vende cada vez más. Toda Inglaterra lee a Stoker. Su relato ha causado sensación. Dice que se ha basado en historias populares de Transilvania, que estuvo aquí y siguió el rastro auténtico de alguien, un noble que provocó ese mito del vampiro…"


Curtis vuelve al ataque vampírico con esta novelita publicada en ST nº57 (abril de 1974): Los dientes del murciélago es, formalmente,  un pastiche draculiano con todas las de la ley, en el que Garland sigue bastante de cerca la novela original de Stoker en muchos aspectos, pues comienza con el viaje a Transilvania de Gordon Rose, un apuesto y mujeriego inglés, y prosigue con su regreso a Londres... junto con el mal de los vampiros que, al parecer, le persiguen. Es en esta obra donde atisbamos por primera vez la figura de un potencial Occult Doctor curtisiano, el señor Lionel Strange, que se desenvuelve francamente bien con el mazo, la estaca y el resto de adminículos prescritos en su día por el doctor Van Helsing... hasta el punto de que consagra su vida a combatir los misterios sobrenaturales. Un clásico éste, dentro de la producción de Juan Gallardo en la primera mitad de la década de 1970, que deja un estupendo sabor de boca, a pesar de los ajos...

La maldición del vampiro plateado

"Aquella figura siniestra, como materializada desde el mundo mismo de las sombras, se irguió despacio, fija su mirada en la fornida figura del contramaestre, en su espalda ancha, en su cuello… Sobre todo en su cuello saludable, fuerte, de hinchadas venas…Los ojos se abrieron más. En su ataúd de plata, Drácula volvía a la existencia de su terrible condición. A su garganta, volvía la eterna sed de sangre de los No-Muertos. El vampiro resurgía de su tumba de plata".

  
Aquí, el Señor Editor (servidor de ustedes), no puede evitar el pasarse a la primerísima persona. Y esto es porque La maldición del vampiro plateado (ST nº113, abril de 1975) me parece la mejor novela de vampiros que Juan Gallardo escribiera a lo largo de su vida. No sólo es un pastiche del Conde Drácula, protagonista de la historia, sino que también es una perfecta novela de aventuras coloniales en la India a finales del siglo XIX, donde se combina la presencia de los oficiales del Ejército Británico, los aristocráticos burgueses invasores, la presencia de los broncíneos estranguladores adoradores de la diosa Kali... y, por supuesto, la reaparición del Rey de los Vampiros ¡en Bombay! Resulta bastante evidente que Garland se inspiró en los anuncios y reportajes sobre la película de la Hammer Kali, Bride of Dracula, un filme que curiosamente nunca se llegó a realizar, y que prometía ser un disparate al estilo de la clásica -y en mi opinión, demasiado minusvalorada- Kung Fu contra los Siete Vampiros de Oro (1974). En verdad, Curtis Garland sale realmente victorioso con La maldición del vampiro de plata. (Reseña en este enlace).

VAMPYR

"El vampiro, eminentemente, era para el profesor Gyor motivo de inquietud. Los consideraba verdaderos mutantes. Una especie fuera de lo común, por razón hereditaria. Y sólo por contagio si existía el contacto físico, que no había de ser, necesariamente, de dos incisivos succionando sangre humana…".

 
Vampyr apareció en LCDE nº142 (abril de 1973) y, sí, es una novela de ciencia ficción. Para hablar de esta extrañísima (y declarada) versión futurista del Drácula de Stoker, es preferible que le cedamos la palabra al autor, y extraigamos un fragmento del prólogo:

"Drácula, en el fondo, es un gran mito. El mito del terror, de lo sobrenatural, de lo que imaginamos más allá de la muerte y del sepulcro. Drácula, por naturaleza, inevitablemente, provoca miedo o inquietud, escalofrío o antipatía.
Sin embargo, imaginemos una pirueta literaria, un artificio, una pirotecnia imaginativa que altere las cosas, rompiendo un poco las «reglas del juego», para crear otras, tan válidas como las anteriores, si es que el lector las acepta o el autor sabe exponerlas.
Imaginemos, entonces, que el Vampiro…
Pero no. Es mejor seguir leyendo. Lo que imaginamos, está aquí, en la historia.
En una historia sobre un personaje nuevo y sorprendente, extraño e inquietante llamado… Vampyr.
Y, por favor, acepten mis «reglas del juego».
Gracias, lector".



La succión de las mujeres-vampiro
"Hay poco tiempo para narrar nada. Sepa solamente una cosa: hay vampiros en este tren.".


DIVERSIÓN, con mayúsculas, es lo que ofrece este pastiche draculiano de Curtis. Con la cita que extraemos del texto, queda bastante claro que estamos ante "Vampiros en el tren"... pero no. La historia, en realidad, gira en torno a una troupe cinematográfica, un multimillonario transilvano afincado en California y, ¡por supuesto!, el advenimiento del Conde Drácula en la década de 1970. La succión de las mujeres vampiro (ST nº295, octubre de 1978) es la "otra cara de la moneda" de los filmes decimonónicos de la Hammer: aquí, lo que priva es la modernidad, las modelos y actrices ligeras de ropa, el suspense hitchcockiano (si Alfred Hitchcock hubiera tratado el tema de los vampiros), y las orgías de sangre barata. Un disfrute de cabo a rabo, radicalmente distinto de Mujeres vampiro del mismo autor, y que nosotros revisitamos periódicamente. Una gozada no tan ingenua como pudiera parecer a simple vista... (Reseña, aquí).

Cuando tiemblan los cipreses

"Una vez, en el pasado, Earl van Dyke le había dicho dónde hallar a un ser demoniaco en cuya existencia real nadie creía. Ese ser era un vampiro. El Vampiro por antonomasia. El Maestro. El barón Vrolok. Y lo había hallado, siguiendo las instrucciones visionarias de su amigo y colaborador".


En la más tardía novela de nuestra compilación (apareció en ST nº515, enero de 1983), Curtis prescinde de las referencias cinematográficas y vuelve a reinventar a Drácula con el Barón Vrolok, "el vampiro en que se basó Stoker". Ya no estamos en la Inglaterra victoriana y en los USA de los hippies setenteros, sino en el New York de los años 30... y por supuesto, la amenaza del Vampiro Definitivo se cierne sobre la ciudad. A las novelas más tardías de Garland se las suele clasificar como "de segunda clase", pero con Cuando tiemblan los cipreses, Juan Gallardo demostró que no sólo seguía en plena forma, sino que era capaz de dar una vuelta de tuerca a un tema sobre el cual, como hemos visto, regresaba periódicamente. Por supuesto, este es el resultado del amor y la admiración que nuestro autor profesaba por la obra de Stoker, por sus adaptaciones cinematográficas, y por la siempre escalofriante, inolvidable, recurrente figura de Drácula, Rey de los Vampiros. (Reseña, en este enlace).